/ Oct 20, 2026
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Windows 11 26H2 sigue impidiendo que llaméis CON, PRN o NUL a un archivo o una carpeta, una restricción que arrastra desde los tiempos de MS-DOS. El Explorador de archivos admite nombres de hasta 200 caracteres con espacios y emojis, pero rechaza de plano estos términos porque los trata como dispositivos, no como ficheros. Las pruebas realizadas sobre esta build han sacado a la luz, además, una grieta en la propia documentación de Microsoft.
El bloqueo lleva ahí desde hace décadas, aunque sigue sorprendiendo a quien se topa con él por primera vez. Renombrar una carpeta como CON, PRN, AUX, NUL o cualquiera de los puertos COM1 a COM9 y LPT1 a LPT9 provoca un error inmediato en el Explorador de archivos de Windows 11 26H2, pese a que estas combinaciones llevan más de cuarenta años sin corresponderse con los dispositivos físicos que la mayoría de equipos domésticos monta hoy.
CON no es un nombre de archivo cualquiera: es un nombre de dispositivo reservado que Windows hereda directamente de DOS. Al intentar renombrar una carpeta a CON en Windows 11 26H2, el aviso que aparece es «The specified device name is invalid» (el nombre de dispositivo especificado no es válido), y el mismo mensaje surge con PRN, AUX, NUL o COM1.
La documentación de nomenclatura de archivos de Microsoft lo advierte sin rodeos: «Do not use the following reserved names for the name of a file» (no uséis los siguientes nombres reservados para nombrar un archivo). La norma se extiende también a las carpetas, porque Windows las trata internamente como un tipo especial de archivo, de ahí que el bloqueo aparezca igual al renombrar una carpeta que al crear un documento.
La paradoja se nota al compararla con el resto de reglas de nomenclatura del sistema: podéis crear una carpeta con 200 caracteres, espacios y emojis sin ningún problema, pero el sistema bloquea de inmediato cualquier intento de usar solo la palabra CON.
Cada uno de estos términos reservados no apunta a un archivo, sino a un dispositivo físico o lógico del sistema. COM1, por ejemplo, actúa como un enlace directo al puerto serie dentro del kernel de Windows, de ahí que escribir ese nombre lleve al puerto y no a un archivo. La restricción alcanza incluso a las variantes con dígitos en superíndice, porque Windows interpreta ¹, ² y ³ como dígitos normales y reserva nombres como COM o LPT «en cada directorio», según la documentación de Microsoft.
Raymond Chen, ingeniero de Microsoft y autor del blog Old New Thing, rastreó el origen de estos nombres hasta DOS 1.0, una versión que ni siquiera tenía carpetas. En una entrada publicada en 2003, Chen recuerda que «DOS 1.0 no admitía subdirectorios, minúsculas ni nombres de archivo de más de ocho caracteres y tres de extensión», el límite 8.3 que sigue marcando algunos de los nombres de sistema más antiguos de Windows.
En aquel entorno, si un ensamblador preguntaba dónde guardar su listado y queríais imprimirlo, bastaba con escribir «PRN» como nombre de archivo. Escribir NUL descartaba la salida, y CON la mostraba en pantalla. Como solo existía un directorio en el disco, esos nombres mágicos funcionaban en ese único nivel.
Cuando Windows incorporó las carpetas, Chen explica que si los nombres no hubieran funcionado también dentro de ellas, no habría sido posible entrar en una carpeta, ejecutar el ensamblador y escribir NUL para descartar la salida. Por eso se volvieron mágicos en cada carpeta del sistema.
Resulta tentador pensar que Microsoft podría haber retirado esta regla hace tiempo, pero la dependencia técnica lo impide. Chen lo resume sin rodeos: «Because everybody still relies on them» (porque todo el mundo sigue dependiendo de ellos). Los archivos por lotes ocultan su salida redirigiéndola a NUL, muchos scripts comprueban si existe una carpeta con comandos como «if exist directorynamenul», y algunas guías técnicas de hace años todavía recomiendan crear archivos con «copy CON».
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Author: David Onieva