Origen no es destino

Por: Pablo Ayala Enríquez, director del Programa Líderes del Mañana del Tecnológico de Monterrey

Aproveché este período vacacional para releer “La Tiranía del Mérito. ¿Qué ha sido del bien común?”, donde Michael Sandel desmitifica el principio meritocrático que activa la loca carrera por la movilidad social ascendente. Me encantó corroborar que su crítica aguda no transita por las ramas.

La premisa analítica con que arranca su reflexión es fácil de entender: en las sociedades liberales, “el éxito depende de la educación, de prepararse para competir y vencer en una economía global”. Sin embargo, esta “formación para el éxito” provoca una profunda desigualdad social que trae consigo una convicción moral perniciosa: quienes acaban en la cúspide de la pirámide social suponen que merecen la conquista obtenida, y los rezagados llegan a creer que su fracaso es merecido.

Leer también: ¿El servicio social realmente te prepara para el trabajo?

A este juego de autopercepciones le subyace una injusticia más profunda, que desenmascara la cara oculta del principio en que se basa el éxito meritocrático: el acceso a las oportunidades no está repartido por igual, tal como se da cuenta en el “Informe de Movilidad Social en México 2025: la persistencia de la desigualdad de oportunidades”, elaborado por el Centro de Estudios Espinosa Yglesias.

El documento refiere que “el 73% de las personas nacidas en el 20% de hogares con menos recursos económicos hoy permanece en pobreza por ingresos; el 48% de la desigualdad económica se debe a la desigualdad de oportunidades, colocando a México entre los 10 países con un nivel más alto de este tipo de desigualdad; el lugar de nacimiento es un factor que impide la movilidad social. […] Solamente 1 de cada 10 personas con padres con primaria o menos alcanzan estudios profesionales, mientras que los mexicanos cuyos padres tuvieron estudios profesionales tienen 7 veces más posibilidades de lograrlo”.

Aunque las cifras parecen confirmar el adagio de que origen es destino, hay iniciativas de diferentes instituciones que demuestran lo contrario. Una de ellas, es el programa Líderes del Mañana del Tecnológico de Monterrey que, desde su creación hace 13 años, ha impulsado a más de 2 mil 500 jóvenes que provienen de dichos contextos y desean desarrollar al máximo su capacidad académica y liderazgo social.

El origen no tiene por qué ser destino, la educación puede abrir oportunidades y transformar las historias de jóvenes. Foto: Tec de Monterrey
El origen no tiene por qué ser destino, la educación puede abrir oportunidades y transformar las historias de jóvenes. Foto: Tec de Monterrey

A decir de la trayectoria de sus egresadas y egresados, la misión del programa está llegando a buen puerto. Por ejemplo, Mariana Delgado, ingeniera en mecatrónica, fundó RcPráctica, un emprendimiento tecnológico sanitario con el que ofrece talleres gratuitos para brindar apoyo de RCP a quien lo necesite.

Daana Sánchez, puso en marcha Mi-Biomark, otro emprendimiento tecnológico que permite detectar de manera temprana el cáncer de mama en entornos clínicos de bajos recursos. Pablo Olivares ganó el Premio Nacional del Agua para Jóvenes, por un desarrollo tecnológico con el que es posible reducir el impacto ambiental de los residuos de la nixtamalización. Historias como estas no serían posibles si el talento no encuentra acceso a una educación de excelencia. 

Resulta claro que los obstáculos asociados a las condiciones de origen no han sido una limitante para la permanencia escolar, ya que el programa registra una retención estudiantil del 99% al término del primer año y del 94% al cierre de los estudios (según la SEP, en México el promedio es del 54%).

Leer también: La avena: el superalimento que probablemente estás subestimando

Líderes del Mañana representa una posibilidad real para impactar positivamente a las comunidades de origen y llegada, al tiempo que desmonta esa perniciosa falacia que se encuentra incrustada en la mente y corazón de muchos jóvenes en México: sin mérito, origen es destino.

*Pablo Ayala Enríquez es doctor en Ética y Democracia por la Universidad de Valencia. También es editorialista, autor y coautor de libros, artículos científicos y de opinión relacionados con ética aplicada, justicia social y educación.

@pabloayalaenriquez 

5 canales de YouTube para acelerar tu aprendizaje

The post Origen no es destino appeared first on Generación Universitaria – EL UNIVERSAL.

Ir a la fuente
Author: Staff Generación Universitaria

RECENT POSTS

CATEGORIES