/ Apr 23, 2026
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Tal como prometía el calendario de lanzamientos de Canonical, Ubuntu 26.04 «Resolute Raccoon» ya está aquí. La nueva versión de la distro Linux por excelencia ya está disponible para descargar desde los servidores de Canonical y, también, para actualizar desde otras versiones anteriores de la distro. Vamos a ver en detalle todo lo que ha estado preparando Canonical para la que pinta una de las versiones más prometedoras de Ubuntu en años.
Cuando recomendamos instalar y usar Ubuntu, siempre lo hacemos dentro de la rama de desarrollo LTS. Estas versiones se caracterizan por estar diseñadas pensando en la estabilidad a largo plazo, dejando de lado la innovación (que ya se realiza en las versiones estándar) y centrando la mayor parte de los esfuerzos de desarrollo en la estabilidad y corrección de errores. Además, estas se caracterizan por garantizar 5 años de soporte y actualizaciones (frente a los 9 meses de las versiones normales), pudiendo ampliarlo hasta los 10 años si nos registramos gratis dentro del programa Ubuntu Pro.
Las versiones LTS llegan cada 2 años, y, después de la última (24.04 LTS, lanzada en abril de 2024), llega el momento de dar el salto a una nueva LTS.
Ubuntu 26.04 LTS acumula dos años de cambios desde la anterior LTS, la 24.04. Esto ha hecho que, a pesar de ser actualizaciones centradas en la estabilidad, lleguen con un importante número de cambios que marcan el inicio de un nuevo periodo de soporte extendido. Algunos de los cambios más importantes son:
Final de la sesión X11 para GNOME. El nuevo Ubuntu 26.04 ya no incluye la sesión X11/Xorg para el escritorio GNOME, usando Wayland como sistema principal con XWayland como capa de compatibilidad para aquellas aplicaciones que lo requieran. Además, todas las configuraciones que dependan de X11 pueden seguir instalando los paquetes xserver desde los repositorios si lo necesitan.
Dracut como initramfs en nuevas instalaciones. Ahora, el proceso de arranque en nuevas instalaciones pasa a generarse con Dracut, ofreciendo un initramfs más predecible y orientado a eventos. Esto no trae cambios visibles para los usuarios, pero sí ayuda a que el proceso de arranque esté mucho más controlado.
Cifrado de disco con TPM mejorado. El instalador ahora añade soporte para cifrado de disco completo, usando el respaldo de TPM 2 siempre que el hardware sea compatible, con generación y gestión de claves desde el Centro de Seguridad y advertencias sobre compatibilidad en los módulos del kernel. Además, la opción tradicional con LUKS sigue disponible.
Utilidades críticas reescritas en Rust. Algunos componentes clave, como sudo y las coreutils, ahora se suministran por defecto en implementaciones en Rust (sudo‑rs y rust‑coreutils), lo cual se traduce en una mayor seguridad de memoria, manteniéndose las versiones clásicas en los repositorios para casos de compatibilidad.
Renovación visual y ajustes de GNOME. También hay cambios de diseño notables, como nuevos iconos de carpetas y ajustes en Yaru, animaciones de GNOME Shell retocadas, un nuevo fondo de pantalla y una ventana de login más contrastados, y control de reproducción multimedia desde la pantalla de bloqueo.
Siete aplicaciones nuevas por defecto. A todo el repertorio de software se incorporan Papers (visor y anotador de PDFs), Loupe (visor de imágenes), Ptyxis (terminal con aceleración GPU), Resources (monitor de sistema), Showtime (reproductor de vídeo en instalación extendida), Security Center y Sysprof, muchas de ellas reescritas en Rust y GTK4.
Mejoras en Nautilus y gestión de archivos. Nautilus ahora consigue 5 veces más de velocidad a la hora de abrir directorios y 10 veces en generación de miniaturas. También añade un motor de búsqueda con filtros y calendario, nueva miniaturización con glycin, borde punteado al cortar y una barra lateral reorganizada con unidades internas visibles por defecto.
Agrupación de notificaciones y App Center más capaz. Las notificaciones ahora se apilan por origen para evitar listas interminables, y el Centro de Aplicaciones ahora puede gestionar paquetes Deb, además de snaps, mostrando instalados y permitiendo algunas actualizaciones de Deb desde la interfaz.
Indicador de actualizaciones y cambios en herramientas clásicas. El actualizador de software muestra ahora un icono en el panel cuando hay actualizaciones pendientes. Además, en paralelo, algunas herramientas clásicas como «Actualizaciones y software» y «Aplicaciones de inicio» ya no vienen instaladas de serie, aunque siguen disponibles en los repositorios.
Soporte gráfico y kernel actualizados. El nuevo Ubuntu 26.04 trae, por supuesto, el esperado Linux 7.0, junto con Mesa 26. Esto nos permite disponer de un mejor soporte para HDR, VRR y escalado fraccional con cálculos más precisos, además de la inclusión de CUDA y ROCm en los repositorios para facilitar cargas de trabajo de IA.
División de linux‑firmware y mejoras de energía. Ahora, el paquete linux‑firmware se fragmenta en subpaquetes por proveedor para poder conseguir actualizaciones más pequeñas. Además, se añade un nuevo control de límites de carga de batería en Ajustes para preservar la salud de baterías modernas.
Bienestar, accesibilidad y escritorio remoto. Se incorpora un panel de Wellbeing para poder llevar el seguimiento de tiempo de uso y límites, mejoras de accesibilidad en la pantalla de login y mejoras en escritorio remoto con codificación acelerada por GPU y persistencia de sesiones.
Por supuesto, además de todo lo anterior, que no es poco, se han incluido las últimas versiones de la mayoría de los paquetes que forman parte de la distro, así como de todas las dependencias necesarias para que el sistema, y todo el software en general, pueda funcionar sin problemas.
Además de todas las novedades que acabamos de ver, Ubuntu 26.04 LTS sí que llega con un cambio que no ha gustado demasiado: un aumento notable de los requisitos. Y es que Canonical ha aumentado la cantidad de RAM recomendada para instalar esta distro en los ordenadores, siendo el primer cambio de requisitos desde 2019.
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Author: Rubén Velasco