/ Sep 18, 2026
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Chrome carga con la fama de devorar memoria RAM, y no le falta razón: basta abrir el Administrador de tareas para verlo en lo alto de la lista de procesos. Pero el navegador no es, ni de lejos, el único culpable. Otras aplicaciones que dejáis abiertas en Windows consumen tanta memoria, o más, sin que os deis cuenta.
El propio Administrador de tareas suele señalar al navegador como el proceso más pesado, y esa imagen empuja a cerrar pestañas para ganar fluidez. Sin embargo, al mirar la lista completa, varias herramientas de uso diario ejecutan motores web enteros en segundo plano. El problema no está solo en cómo navegamos, sino en cómo están construidas muchas de las aplicaciones que usamos cada día.
Empezamos por la aplicación que más sorprende, porque nadie sospecha de un simple icono del tiempo en la barra de tareas. MSN Weather viene instalada de serie en todos los equipos con Windows y, a pesar de su aspecto inofensivo, puede llegar a ocupar hasta 1 GB de RAM solo por consultar el pronóstico.
El motivo está en su arquitectura interna: la app del tiempo corre sobre un motor Chromium, así que cada pestaña y cada acción abre un proceso nuevo, igual que ocurriría dentro de un navegador. Además, rara vez necesitamos esta herramienta abierta todo el día: consultamos el tiempo, la cerramos y seguimos con lo nuestro. Sustituirla por una búsqueda rápida o por un widget nativo del sistema libera esa memoria sin perder la información que buscábamos.
Discord está construido sobre Electron, lo que significa que arranca una instancia completa de Chromium solo para mostrar la lista de servidores y canales de texto. En cuanto entran en juego las llamadas de voz, el vídeo o compartir pantalla, el consumo sube con rapidez.
No es raro ver a Discord ocupando entre 500 MB y 1 GB de RAM en segundo plano. Si estáis jugando con la app abierta, cada megabyte que retiene es memoria que vuestro juego deja de tener disponible. La versión web evita en parte este problema, porque no sigue corriendo en segundo plano como la app de escritorio.
Slack arrastra el mismo lastre por compartir esa base de Electron: mostrar un listado de canales y mensajes directos implica cargar un navegador completo, y con varios espacios de trabajo abiertos la memoria se acumula rápido, entre 500 y 800 MB de RAM incluso sin usarla de forma activa. Revocar sus permisos en segundo plano, o cambiar a la versión web aunque la gestión de notificaciones sea menos integrada y tengáis que apoyaros más en el móvil, ayuda a aliviar esa carga.
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Author: David Onieva