/ Aug 22, 2026
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Deshacernos de un pendrive viejo sin pensarlo dos veces puede salir caro. Borrar los archivos o hacer un formateo rápido no elimina los datos, solo los oculta a ojos del sistema operativo. La Guardia Civil ha alertado sobre quienes rebuscan entre la basura en busca de información personal en este sentido.
Es por ello que a continuación os explicamos qué pasos seguir antes de regalar, vender o tirar una memoria USB para que nadie pueda acceder a lo que contenía. Y es que al borrar un archivo o formatear la unidad de forma rápida, el sistema operativo se limita a marcar ese espacio como disponible para nuevos datos. La información física permanece en los chips de memoria hasta que algo la sobrescribe, así que un programa de recuperación de datos sencillo puede rescatar fotos, documentos o contraseñas que creíamos borrados.
Por eso, si vamos a desprendernos de un pendrive, conviene elegir entre dos caminos: sobrescribir la memoria a fondo o destruir físicamente el chip donde se guarda la información.
En Windows, basta con abrir el Explorador de archivos, hacer clic derecho sobre la unidad y elegir Formatear. La clave está en desmarcar la casilla de Formato rápido antes de pulsar Iniciar, así el sistema revisa los sectores defectuosos de la memoria y escribe ceros en toda su superficie, en lugar de limitarse a borrar el índice de archivos que indica dónde está cada cosa.
En macOS el proceso pasa por la Utilidad de Discos. Seleccionamos la unidad, pulsamos Borrar y, si aparece la opción Opciones de seguridad, desplazamos el control deslizante hacia la derecha para que el sistema sobrescriba los datos varias veces; esta opción no está disponible en todas las memorias flash actuales.
En ambos sistemas operativos, el proceso tarda más que un formateo rápido porque de verdad se está reescribiendo la superficie del disco, no solo borrando su índice, así que conviene tener paciencia y no interrumpir el formateo antes de que termine.
Si el sistema operativo no nos ofrece las suficientes garantías, existen programas de formateo y borrado seguro tanto para Windows como para macOS. Lo importante es elegir uno que indique de forma explícita que es compatible con unidades flash, y no solo con discos duros mecánicos, ya que ambos tipos de almacenamiento gestionan la información de forma distinta y no siempre responden igual a la sobrescritura
Los pendrives no guardan los datos igual que un disco duro tradicional, así que un programa pensado para discos mecánicos puede no sobrescribir correctamente todos los sectores de un chip de estado sólido. Las herramientas específicas para memorias USB escriben nuevos datos sobre cada sector de la unidad, reduciendo al mínimo la posibilidad de que alguien recupere algo con un programa de recuperación de datos.
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Author: David Onieva