/ Oct 29, 2026
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The Document Foundation (TDF) insiste en que LibreOffice carece de funciones de inteligencia artificial integradas y en que su núcleo no recurre a modelos de lenguaje. Sin embargo, varios commits recientes en el repositorio oficial del proyecto reconocen abiertamente la ayuda de asistentes de código basados en IA, lo que ha reavivado las dudas sobre el alcance real de esa política.
La polémica ha estallado en el Fediverso, donde el usuario conocido como argv[-1] señaló, en una publicación, tres commits de este 2026 en los que los propios autores admiten haber usado asistentes de código con IA. TDF ha respondido a las críticas, pero sin renunciar a su mensaje de cabecera: LibreOffice, como producto final, sigue sin inteligencia artificial.
Los tres commits detectados por argv[-1] pertenecen al repositorio oficial de LibreOffice en GitHub y declaran, en su propio mensaje de confirmación, qué asistente de IA intervino en el proceso: dos de abril citan a Claude y uno de septiembre, a GitHub Copilot.
No es un fallo grave: cada vez resulta más difícil encontrar un proyecto importante de código abierto completamente ajeno al código generado por IA. Los dos commits de abril, Inheritance when setting paragraph style font size to 100% or +0pt y Enable relative font sizes in Calc cell styles, acreditan a Claude por ayudar a localizar sendas correcciones: el primero resuelve cómo se hereda el tamaño de fuente en los estilos de párrafo, y el segundo habilita tamaños relativos en los estilos de celda de Calc.
La tercera modificación, de septiembre, es Add Copy Image button to screenshot dialog. Su autor reconoce el uso de GitHub Copilot en VS Code para generar la clase BitmapTransferable, mientras que el método copyButtonHandler se escribió a mano, con ayuda puntual de autocompletado de código.
TDF sostiene que LibreOffice no incorpora funciones de inteligencia artificial para el usuario final y que los desarrolladores del núcleo no emplean LLM en su trabajo diario. La fundación mantiene y custodia el proyecto desde que se bifurcó de OpenOffice.org, entonces bajo control de Oracle, en el año 2010.
Esa ausencia de IA se ha convertido en argumento de venta: en septiembre, TDF publicó una entrada en su blog titulada «no tener IA es ahora una característica», coincidiendo con el lanzamiento de la versión 26.8 en agosto, presentada sin funciones de IA para el usuario y con el núcleo libre de LLM.
La disputa actual, por tanto, no afecta a lo que veis al abrir Writer, Calc o Impress, sino a cómo se gestiona el código entre bastidores, donde la fundación sí admite aportaciones externas asistidas por IA bajo ciertas condiciones. Para una fundación que compite por diferenciarse en un mercado dominado por suites con IA integrada, esa promesa funciona como una bandera dirigida a quienes prefieren herramientas libres de asistentes automáticos.
Los colaboradores externos pueden recurrir a asistentes de IA, pero deben declararlo de forma expresa y superar una revisión humana estricta antes de que su código entre en el repositorio. TDF desaconseja la práctica, aunque no llega a prohibirla por completo, en un planteamiento que recuerda al que sigue Debian con sus propios colaboradores.
El resultado es una política intermedia: ni cierra la puerta a los asistentes de IA ni los convierte en una herramienta oficial del proyecto, sino que los trata como cualquier otra aportación externa que debe superar el filtro de calidad habitual.
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Author: David Onieva